Describe el inmueble y el motivo de consulta
Prepara la ubicación que conoces y una descripción breve del inmueble. Explica si tu pregunta se relaciona con una operación, un contrato, su uso u otra situación. No necesitas clasificar jurídicamente el problema antes de hablar con el abogado.
Explica tu relación con la situación
Cuenta cómo comenzó tu participación y quiénes intervienen. Distingue lo que conoces directamente de lo que te han contado. Si hay conversaciones o acuerdos relevantes, anota cuándo ocurrieron y qué documento los acompaña, si existe.
Identifica los documentos disponibles
Haz una lista de los contratos, recibos, comunicaciones y demás documentos que tengas relacionados con tu consulta. El objetivo inicial es saber qué información está disponible; el despacho te indicará qué requiere revisar y en qué formato.
La existencia de un documento, por sí sola, no permite determinar desde esta guía la situación jurídica de un inmueble.
Aclara qué quieres conocer
Escribe las preguntas que deseas resolver y comunica si existe una reunión, firma o fecha próxima relacionada con el asunto. Al agendar, confirma el alcance de la consulta y la información que debes llevar.
Cada situación requiere revisión individual. Este artículo ayuda a preparar la consulta y no sustituye el análisis de tus documentos.
